¿Qué significa ir a terapia?
- JUAN CARLOS REZA BAZAN
- 21 feb
- 2 Min. de lectura

No hay un mejor momento para acudir a terapia. Algunos buscamos ayuda en momentos de crisis y conflictos que resultan difíciles de superar. Otros acudimos cuando reconocemos que contar con el acompañamiento de un experto puede fomentar nuestro proceso de consciencia inmediata (awareness) y ayudarnos a tomar mejores decisiones en nuestra vida diaria.
El primer paso es solicitar referencias de algún terapeuta de confianza, preferiblemente alguien con buenas recomendaciones. No es fácil poner nuestra intimidad en manos de un desconocido, por lo que contar con referencias confiables puede brindar tranquilidad. Luego, se establece el primer contacto con el profesional para pactar una cita inicial.
Generalmente, las sesiones son semanales, aunque la frecuencia puede variar según el acuerdo con el terapeuta. También se establece el costo por sesión. Un aspecto a considerar es que la terapia psicológica puede ser facturada, y en algunos países, como México, el SAT permite deducir los pagos en la declaración anual, lo que podría representar un beneficio económico. Siempre es recomendable solicitar factura del servicio de terapia.
Es fundamental verificar la identificación del terapeuta y sus licencias que lo acrediten como personal calificado. Existen diferentes modelos terapéuticos, todos orientados al desarrollo humano, pero cada uno utiliza herramientas y técnicas distintas. Investigar y conocer los enfoques disponibles puede ayudarte a elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y estilo.
Una vez que logras pactar el horario y la modalidad de la sesión (presencial o virtual), se realiza un registro de tus datos como parte de tu historial. Ambas modalidades son igualmente válidas y efectivas, y el profesional estará capacitado para brindarte atención de calidad sin importar la opción que elijas. Lo importante siempre será tu deseo de acudir y permanecer en el proceso.
A medida que inicias las sesiones, descubrirás un espacio seguro y libre de juicios donde podrás abrirte a tu ritmo. Todo lo que se habla en terapia es estrictamente confidencial, lo que garantiza un ambiente de confianza para explorar tus pensamientos y emociones con libertad. Con el tiempo, se definirá un objetivo terapéutico y el avance dependerá de tu compromiso con el proceso.
Si esta información te resultó útil y sientes inquietud por iniciar terapia, no dudes en buscar ayuda. La salud mental no debe esperar ni darse por sentada. Te deseo que encuentres el mejor espacio para tu bienestar y crecimiento personal.
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